¿Y si en lugar de blog me mudo a Facebook?

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viernes, enero 22, 2010

¡No escribo otros blogs!

¿Por qué piensan que escribo otros blogs? Este es el ÚNICO que escribo. Lo único nuevo que estoy haciendo es poner una lista de los blogs de quienes más me escriben para que los demás los visiten.
Pero blog de Gussi Green sólo hay este, mi blogcito querido y ÚNICO, ¿ok?

Y ahora ya me voy a dormir. Tengo que pensar muy bien qué voy a hacer respecto a este complot de los dragones.

jueves, enero 21, 2010

Jueves de donas y de sorpresas

Pasé tres semanas metido en la cueva viendo lo que hacían los dragones. Eran muchísimos y de todos tamaños y colores (y, podría decirse, de muchas formas). ¿Saben qué comí allí adentro? Bueno, pues yo tampoco. Prefiero ni preguntar.
Pero hoy salí para poder escribirles porque allí adentro no hay recepción. Resulta que hice tres descubrimientos superimportantes, y dos de ellos son terribles.
El primero es que ya vi dónde está mi dragón. Lo tienen encadenado en la parte más baja de la cueva, resguardado por otros dos dragones con cara de muy pocos amigos. Son como el que nos persiguió cuando volábamos por las islas Azores.
El segundo es que mi dragón tiene un hermano gemelo, y también lo tienen encadenado y con guardias. Ninguno de los dos se la están pasando bien.
Por lo que pude entender (ahora que ya sé poquito de lengua dragón), es rarísimo que las dragonas pongan dos huevos. O sea, siempre tienen una cría a la vez, así que el que mi dragón tenga un gemelo es realmente extraño en su universo.
La tercera es que los dragones que están en la cueva están armando un plan para destronar al rey dragón, cuya fuerza proviene, en parte, de la fuerza que le transmiten sus hijos sin importar cuán lejos estén, y de cierto don muy particular que sólo uno de ellos heredó (lo que lo convierte en el heredero del reino dragón, o sea que mi dragón tiene un 50-50 por ciento chance de volverse rey y eso, seguramente, me daría acceso a todas las pizzas y donas del mundo). La pregunta es, ¿cuál de los dos tiene eso que es tan importante?
Ahora, lo peor de este tercer punto es que quien es la líder de los dragones mala onda es... ¡la mamá de mi dragón! Sí, justamente esa a la que dizque veníamos a rescatar resulta ser una villana de la peor calaña.
Ella ordenó la captura de sus dos hijos y quiere usarlos contra el rey, pero para poseer lo que hace tan especial a uno de los dos tiene que matarlo y beber su sangre. Sólo que no puede equivocarse, lo que significa que está sometiéndolos a todo tipo de pruebas e interrogatorios para asegurarse de no cometer un error.
¿Cómo puede una mamá haacerle eso a su propio hijo? ¡Y mi dragón que estaba tan preocupado por ella!
La cosa es que tengo que ingeniármelas para rescatar a los dos dragones sin que los demás me dejen como moco aplastado, llevarlos con el rey, quien, aparentemente, también está preso, y armar un ejército leal a él para combatir a la malvada dragona.
Aquí viene lo bueno: ¿alguien tiene una idea de cómo voy a hacerle para lograr todo eso?
Y pensar que cuando desperté, lo único que no estaba allí era una caja de donas...

miércoles, noviembre 18, 2009

Este dibujo lo mandó Dani




¿Te acuerdas que tengo un correo? Mándame dibujos, fotos, videos, o tus preguntas para "Querido Gussi Green". Ya sabes: los leo cuando quiero y solo si quiero, y los contesto igual: a veces. Pero de pronto sí me echo un clavado, como ahora, que vi este dibujo de Dani:








Me vio un dragón

Ok. Entremos al tema:

El caso es que no todos los dragones son iguales. Algunos son rojos y tienen alas negras. Otros son color turquesa con alas verdes o amarillas. Hay unos negros-negros-negros que tienen cara de pocos amigos. Hay otros verdes con ojos rojos. Unos tienen las alas más largas, otros tienen unas garras que podrían arrancar un árbol y los colores de sus miradas son diferentes: ojos amarillos (los negros los tienen así), verdes, rojos, morados, azules, naranjas. Algunos tienen cuernos o crestas, y los dos más espectaculares son uno casi transparente, como si fuera de cristal, y otro que es azul con verde y tiene plumas coloridas alrededor del cuello, en las puntas de las alas y en la cola, además de como una especie de cresta. Pero hasta ahorita, no he visto a ninguno igual a mi dragón.

Ah, y todos son más grandes, claro, porque recordarás que mi dragón es un cachorro (tamaño elefante adulto, pero cachorro al fin y al cabo).

Lo que comienzo a sospechar es que estos dragones no son todos del mismo lugar. Como ya te conté, blogcito mío, hay cosas que leo y entiendo (más o menos) y otras que están en alguna otra lengua dragón, supongo, porque los caracteres son diferentes y no entiendo ni pío. Además, ¡vaya que les encanta escribir en acertijos! Caramba, ¿no sería más fácil decir las cosas tal y como son? A ver, ¿qué se supone que haga con el mensaje que descifré anoche? Entiendo las palabras, pero nada más.

¡Uyuyuy! Ya me vio uno de los azules. Es que además tienen una vista que parece que traen telescopios en los ojos. Así que, me desconecto y compermisito.

martes, noviembre 17, 2009

Lo voy a buscar

Por supuesto que no me regresé a México. ¡Jamás dejaría solo a mi dragón! Y eso que la tentación del cajón de las golosinas me llama y me llama, pero un amigo es un amigo y yo no quiero regresar dejándolo a su suerte.

 

Pues busqué y el dragón no estaba. En ningún lado. Seguí caminando y llamándolo por todos lados y nada. También traté de olfatearlo, pensando que quizá sí se había hecho invisible, pero no olí feo por ningún lugar.

La zona donde estamos es muy boscosa y hay unas lomas que no parecen la gran cosa (bueno, no lo parecen para alguien de tamaño dragón. A mí me recuerdan los Himalayas o, de perdida, el Popocatépetl).

Estuve acampando allí porque la recepción de mi iPod era buena y buscaba una ruta que me pareciera la más obvia para ir… ¿a dónde? Ya estamos en la república Checa y se supone que en algún lugar de aquí es donde está desaparecida, también, la mamá del dragón.

El caso es que una noche comencé a ver mensajes en el cielo. Aunque ya conozco casi todas las letras, algunos estaban como en clave y no pude descifrarlos, pero lo que sí leí fue: “El origen del problema para incautos no era. Pero para el veneno de amatista la labor está lograda. En el agua me ves pero allí no estaré. De hielo parezco pero delicado no soy. Sigue las pistas y llega porque con esto, juntos por fin, la reina tendrá la pieza que falta en su corona. Ahora ya sabes qué hacer”.

No sé por qué, pero no entiendo nada del mensaje. Y no sé por qué, pero empiezo a pensar que quizá el dichoso heredero del que tanto hablan sí sea mi dragón, porque si no, ¿para que nos pegan tantas corretizas?

Estamos en otoño, los árboles pierden sus hojas y hace un frío del Yeti (ya sabes, del Hombre de las nieves —y no hablo de helados— uy, ya se me antojó uno doble de chocolate con oreo y hot fudge. Mejor me callo). Lo malo de las hojas secas es que hacen ruido cuando camino. Lo bueno de mi tamaño es que, ¿qué dragón va a verme fácilmente? (y eso que soy tan guapo), y lo otro bueno es que son calientitas para dormir, sobre todo si encuentro algún hueco seco Y DESOCUPADO en algún árbol (parece que todos los animales del bosque ya se los agandallaron y no queda casi ninguno disponible).

Pero volviendo al asunto de los letreros en el cielo, cuando leí eso de que había que llevarlo con ella pensé que quizá encontrándola a ella, quien quiera que fuera, daría con mi dragón, y en eso que empiezo a ver a varios dragones volando.