Hola, blogcito mío. Sé que te había tenido abandonado pero es que han pasado muchas cosas desde la última vez que te escribí.
Para empezar, estuvo el asunto de escapar del dragón mala onda que nos acechaba desde lo alto de una montaña. ¿Sabes qué hice? La verdad es que soy un genio. Ya te había dicho que los dragones se comunican con algo así como señales de humo, ¿verdad? Haz de cuenta que echan tantito fuego por la boca o por las fosas nasales y van armando palabras con puntos y rayas de humo negro, como si fuera clave morse. Bueno, el caso es que le dije al dragón (al mío, no al mala onda) que hiciéramos montoncitos de hojas secas, unos más grandes y largos que otros, y que al prenderlos con fuego formaran nubecitas de humo que dijeran: "Nos vemos en Italia" con todo y una flecha apuntando al sureste.
Así que el dragón escribió en el suelo cómo se diría esa frase en idioma dragón y yo armé lo de las hojas. Luego, cuando vi que el mala onda estaba fuera de su cueva, le dije a mi dragón que las incendiara y vimos cómo el humo ascendía y, en cuanto el otro dragón lo vio, se lanzó al aire en la dirección que apuntaba la flecha.
Nosotros, obvio, no nos fuímos a Italia sino a Francia, o sea, al norte.
Y eso me lleva a otra razón por la que no te había escrito: ¡No sabes lo BIEN que se come aquí! ¡Uyuyuy, qué cosa! No importa a qué le hinques el diente, todo es DELICIOSÉRRIMO. Así que recuperamos fuerzas y energía dándonos un buen banquete y calculando el tiempo de vuelo para que el mala onda llegara a Italia.
Y entonces... bueno, entonces decidí que si voy a ir a buscar a la mamá del dragón, debería aprender a hablar en dragón, porque justo anoche vimos un mensaje que según mi dragón decía: "La reina apresada está y el heredo legítimo perderá la cabeza".
¡Ups! ¿Crees que se refieran a perderla-perderla? ¿O será más una metáfora?
¿Tú qué opinas?
miércoles, junio 17, 2009
miércoles, junio 03, 2009
Querido Gussi Green
GUSSI GREEN, TENGO UN PERRO Y ES MENSO. QUÉ HAGO PARA Q´ DEJE DE SERLO?
—Anónimo
Convéncelo de que es un caracol. Como los caracoles son todavía más mensos, ¡tu perracol será un Einstein!
—Anónimo
Convéncelo de que es un caracol. Como los caracoles son todavía más mensos, ¡tu perracol será un Einstein!
martes, junio 02, 2009
Ojalá tuviera un manto de invisibilidad...
...como el de Harry Potter. ¡El horrible dragón que nos acecha nomás no cierra el ojo nunca! No entiendo cómo no duerme si el mío hasta ronrronea como gatito.
Pero ya lo pensé y mañana o el jueves emprenderemos la huída. Nomás tengo que terminar una cosita para distraerlo y ya verá cómo ni cuenta se va a dar...
Pero ya lo pensé y mañana o el jueves emprenderemos la huída. Nomás tengo que terminar una cosita para distraerlo y ya verá cómo ni cuenta se va a dar...
sábado, mayo 30, 2009
Sí es malo
Ok, a ver. Si el dragón que nos está atacando fuera la mamá de mi dragón, ¿no creen que mi dragón ya lo hubiera reconocido o ella a su hijo? No, la cosa no va por ahí. Además, se me hace que es un "él".
La cosa es que decidimos que no podemos escondernos para siempre. Así que salí a ver quee averiguaba. El muy malvado está en la cima de una montaña desde donde podría vernos en cuanto nos movamos (bueno, a mí no, pero a mi dragón, sí).
Además, ha estado enviando mensajes (esto lo sé porque los dragones usan humo para comunicarse, así como los indios estadounidenses). De hecho, me estoy aprendiendo el abecedario para entenderles.
Pero mientras, hay que comer. Lo malo es que ni modo de pedir pizzas a la tercera cueva de la izquierda, detrás de la roca grande, ¿verdad? Y menos imaginar que van a llegar en media hora o menos. Así que no me ha quedado más que juntar moras, ciruelas y olivas. Menos mal que en la cueva se filtra agua (y que sabe tan rica). ¿Saben lo que es alimentar a un dragón? ¿Cómo puede alguien comer tanto? Es una barbaridad.
La cosa es que decidimos que no podemos escondernos para siempre. Así que salí a ver quee averiguaba. El muy malvado está en la cima de una montaña desde donde podría vernos en cuanto nos movamos (bueno, a mí no, pero a mi dragón, sí).
Además, ha estado enviando mensajes (esto lo sé porque los dragones usan humo para comunicarse, así como los indios estadounidenses). De hecho, me estoy aprendiendo el abecedario para entenderles.
Pero mientras, hay que comer. Lo malo es que ni modo de pedir pizzas a la tercera cueva de la izquierda, detrás de la roca grande, ¿verdad? Y menos imaginar que van a llegar en media hora o menos. Así que no me ha quedado más que juntar moras, ciruelas y olivas. Menos mal que en la cueva se filtra agua (y que sabe tan rica). ¿Saben lo que es alimentar a un dragón? ¿Cómo puede alguien comer tanto? Es una barbaridad.
sábado, mayo 23, 2009
Otra vez el verde
Creíamos estar a salvo en España. Nos escondimos en unas montañas donde plantan olivos (¡ah, qué ricas aceitunas!) y estábamos comiendo paella de un restaurante cercano (el pobre cocinero no entendía por qué se le acababa tan rápido lo que preparaba. ¡Ja!) mientras dibujábamos un mapa para llegar a la república Checa, que es donde el dragón cree que está perdida su mamá.
Pero hace una semana el enorme dragón verde que salió del mar nos encontró aquí.
Imagínatelo, blogcito mío: Mide como diez metros. Sus escamas brillan y son del mismo tono de verde que las esmeraldas. Tiene el cuello largo y la cabeza coronada por cuatro cuernos. Sus ojos son rojos, como si tuvieran fuego adentro y lanza unas llamas que ni te cuento. Cuando ruge, me pongo chinito porque suena como a cien tambores batiendo al mismo tiempo. Hemos visto a la gente correr asustada a sus casas sin saber de qué se esconden. Sus alas no salen de los homóplatos, como los dibujan en casi todos los libros, sino de todo su lomo, y se ven musculosas pero muy flexibles. Cuando las abre se ve que están controladas por un músculo tan fuerte y grande como sus patas, pero que termina en un espolón (como un gancho) en la punta. Forman una especie de T perpendicular a su cuerpo y redondeada, como si extendiera una capa semicircular. Y todavía no te platico de sus garras. Sus uñas podrían abrir un tren o un avión como si fueran latas de anchoas (por cierto, no me gustan las anchoas). Su vientre es amarillo y las palmas de sus patas, tan rojas como sus ojos. Es una cosa de pavor.
Lo que me da risa es que no tiene cola. No sé si así sea o si la perdió en alguna batalla.
Ha estado sobrevolando la zona donde estamos escondidos. Estoy seguro de que no nos ha visto (si no, ya nos habría hecho chicharrón), pero sabe que no estamos lejos y quiere cazarnos.
Tenemos que encontrar la manera de distraerlo, de hacer que se vaya a otro lado para que nosotros podamos continuar. ¿Alguien tiene una buena idea para lograrlo?
Pero hace una semana el enorme dragón verde que salió del mar nos encontró aquí.
Imagínatelo, blogcito mío: Mide como diez metros. Sus escamas brillan y son del mismo tono de verde que las esmeraldas. Tiene el cuello largo y la cabeza coronada por cuatro cuernos. Sus ojos son rojos, como si tuvieran fuego adentro y lanza unas llamas que ni te cuento. Cuando ruge, me pongo chinito porque suena como a cien tambores batiendo al mismo tiempo. Hemos visto a la gente correr asustada a sus casas sin saber de qué se esconden. Sus alas no salen de los homóplatos, como los dibujan en casi todos los libros, sino de todo su lomo, y se ven musculosas pero muy flexibles. Cuando las abre se ve que están controladas por un músculo tan fuerte y grande como sus patas, pero que termina en un espolón (como un gancho) en la punta. Forman una especie de T perpendicular a su cuerpo y redondeada, como si extendiera una capa semicircular. Y todavía no te platico de sus garras. Sus uñas podrían abrir un tren o un avión como si fueran latas de anchoas (por cierto, no me gustan las anchoas). Su vientre es amarillo y las palmas de sus patas, tan rojas como sus ojos. Es una cosa de pavor.
Lo que me da risa es que no tiene cola. No sé si así sea o si la perdió en alguna batalla.
Ha estado sobrevolando la zona donde estamos escondidos. Estoy seguro de que no nos ha visto (si no, ya nos habría hecho chicharrón), pero sabe que no estamos lejos y quiere cazarnos.
Tenemos que encontrar la manera de distraerlo, de hacer que se vaya a otro lado para que nosotros podamos continuar. ¿Alguien tiene una buena idea para lograrlo?
Etiquetas:
aventura,
dragon,
dragón,
españa,
gussi green,
Los Nick,
moco,
Nick magazine,
snut,
verde
jueves, mayo 14, 2009
Ya pasamos España
No había podido escribir porque mi iPod se descargó. Pero en España encontramos a un científico loco, con todo y cabello morado, a quien no le sorprendió nada mi presencia ni la del dragón. Lo único que dijo fue: "Ah, un dragón".
El caso es que le expliqué el problema y nos regaló un minigenerador recargable con luz solar o viento. Lo bueno es que la chunche esta es pequeña y que el dragón la carga, que si no...
Bueno, pero para hacer la historia corta, volar de las islas Azores a Portugal nos dio un miedo del demonio. Digo, porque capaz de que nos salía el maldito dragonsísimo aquel...
El caso es que le expliqué el problema y nos regaló un minigenerador recargable con luz solar o viento. Lo bueno es que la chunche esta es pequeña y que el dragón la carga, que si no...
Bueno, pero para hacer la historia corta, volar de las islas Azores a Portugal nos dio un miedo del demonio. Digo, porque capaz de que nos salía el maldito dragonsísimo aquel...
domingo, mayo 03, 2009
¡Casi nos matan!
Blogcito mío, no te había escrito porque todavía no se nos pasa el susto.
Estamos escondidos en una isla que se llama Terceira y que pertenece a Portugal (de eso me enteré cuando ordenamos las pizzas). Pero antes de llegar aquí veníamos volando sobre el océano, como te conté, cuando se desató una tormenta con rayos y todo.
Yo me aseguré de tapar bien las cajas de donas porque eran las únicas provisiones que nos quedaban, y el dragón se aseguró de evitar los rayos (buen trabajo en equipo, ¿no?), pero en eso, del mar, salió como flecha un dragón enorme con escamas verde esmeralda que parecían emitir luz propia cada que caía un rayo. Sus alas medían más de 12 metros de envergadura y eran amarillas como la yema de un huevo. Tenía ojos de un rojo intenso que nos miraban como si fueran cañones láser, y desde que lo vimos venir supimos que sus intenciones no eran buenas. Se lanzó hacia nosotros con las garras de sus patas hacia adelante, como si pensara clavárselas en el vientre a mi dragón cual brocheta de domingo. Cada garra era como un cuchillo afilado de al menos 30 cm de largo.
A mi pobre dragón casi le da un infarto.
Pero entonces le dije que como él era más pequeño y joven, seguramente podría perder al grande metiéndose entre las nubes y maniobrando con vueltas muy cerradas tratando de que un rayo le cayera al grandulón —y no a nosotros, claro—.
Así estuvimos, con el otro casi pisándonos la cola como veinte minutos.
Los rayos caían por todos lados y el ruido de los truenos era ensordecedor. El dragón grande comenzó a echar fuego por el hocico y yo pensé que le iba a tatemar la cola a mi dragón y, de paso, a echar a perder las donas.
Pero mi dragón fue superhábil y se puso a cazar rayos, lo cual no parecía tan difícil porque caían por todos lados. En una de esas dimos una voltereta como en U invertida hacia el agua, como si quisiéramos hundirnos en el mar, y cuando el dragón grande casi nos agarra el mío dio vuelta a la izquierda y aceleró. Fue entonces cuando vi un rayo atravesar al dragón villano. Se retorció y emitió rugidos que seguro se escucharon hasta la Antártida, y después cayó al agua como plomo. No volvimos a saber de él.
Afortunadamente, después de eso vimos tierra firme y volamos a escondernos en una cueva. Nos moríamos de miedo.
Ahora la pregunta es, ¿por qué un dragón querría hacerle daño a otro?
¿Tú qué opinas?
Estamos escondidos en una isla que se llama Terceira y que pertenece a Portugal (de eso me enteré cuando ordenamos las pizzas). Pero antes de llegar aquí veníamos volando sobre el océano, como te conté, cuando se desató una tormenta con rayos y todo.
Yo me aseguré de tapar bien las cajas de donas porque eran las únicas provisiones que nos quedaban, y el dragón se aseguró de evitar los rayos (buen trabajo en equipo, ¿no?), pero en eso, del mar, salió como flecha un dragón enorme con escamas verde esmeralda que parecían emitir luz propia cada que caía un rayo. Sus alas medían más de 12 metros de envergadura y eran amarillas como la yema de un huevo. Tenía ojos de un rojo intenso que nos miraban como si fueran cañones láser, y desde que lo vimos venir supimos que sus intenciones no eran buenas. Se lanzó hacia nosotros con las garras de sus patas hacia adelante, como si pensara clavárselas en el vientre a mi dragón cual brocheta de domingo. Cada garra era como un cuchillo afilado de al menos 30 cm de largo.
A mi pobre dragón casi le da un infarto.
Pero entonces le dije que como él era más pequeño y joven, seguramente podría perder al grande metiéndose entre las nubes y maniobrando con vueltas muy cerradas tratando de que un rayo le cayera al grandulón —y no a nosotros, claro—.
Así estuvimos, con el otro casi pisándonos la cola como veinte minutos.
Los rayos caían por todos lados y el ruido de los truenos era ensordecedor. El dragón grande comenzó a echar fuego por el hocico y yo pensé que le iba a tatemar la cola a mi dragón y, de paso, a echar a perder las donas.
Pero mi dragón fue superhábil y se puso a cazar rayos, lo cual no parecía tan difícil porque caían por todos lados. En una de esas dimos una voltereta como en U invertida hacia el agua, como si quisiéramos hundirnos en el mar, y cuando el dragón grande casi nos agarra el mío dio vuelta a la izquierda y aceleró. Fue entonces cuando vi un rayo atravesar al dragón villano. Se retorció y emitió rugidos que seguro se escucharon hasta la Antártida, y después cayó al agua como plomo. No volvimos a saber de él.
Afortunadamente, después de eso vimos tierra firme y volamos a escondernos en una cueva. Nos moríamos de miedo.
Ahora la pregunta es, ¿por qué un dragón querría hacerle daño a otro?
¿Tú qué opinas?
Etiquetas:
aventura,
chistoso,
divertido,
donas,
dragón,
gussi green,
moco,
nickelodeon,
perdidos,
pizzas
sábado, abril 25, 2009
Ya me dijeron...
...que hay gripe porcina en México (Carmen y Alamaster). Me pregunto: ¿estarán bien Los ex Nick?
¿Cuál epidemia?
Ya casi no tenemos provisiones y yo no veo nadita de tierra firme. Todo sigue siendo mar y cielo.
De verdad: Si alguien busca una oportunidad de negocio en estos tiempos de crisis, debería considerar poner una pizzerían en medio del océano para viajeros como nosotros. Digo, si yo viajo en un dragón, supongo que otros también, ¿no?
Oye, Ethan: ¿de qué epidemia me salvé?
De verdad: Si alguien busca una oportunidad de negocio en estos tiempos de crisis, debería considerar poner una pizzerían en medio del océano para viajeros como nosotros. Digo, si yo viajo en un dragón, supongo que otros también, ¿no?
Oye, Ethan: ¿de qué epidemia me salvé?
viernes, abril 24, 2009
Azul
Llevamos tres días volando.
Volteo para abajo y veo mar, mar y más mar que en realidad es el Océano Atlántico.
Volteo para arriba y veo cielo, cielo y más cielo, ocasionalmente habitado por alguna nube.
De noche, eso sí, las estrellas se ven increíbles.
Ya nos acabamos las pizzas y nos quedan dos cajas de donas —porque las estamos ahorrando—. Nos queda una botella de agua (trajimos cinco) y no tenemos golosinas. ¡Grrrr! Debería haber pizzerías a la mitad de ningún lado, ¿no? ¿O qué esperan que hagan los viajeros como nosotros?
Por cierto, le dije al dragón que vuele bajo para que no nos capte ningún radar y piense que somos un avión enemigo. Ya nomás nos falta que vengan a bombardearnos.
Y lo último es que descubrí que el dragón le tiene miedo al agua. No sabe nadar. Yo sí sé: aprendí en el jacuzzi que está en la oficina de la gran-gran-jefa.
Estoy perdiendo recepción, así que te dejo por el momento.
Volteo para abajo y veo mar, mar y más mar que en realidad es el Océano Atlántico.
Volteo para arriba y veo cielo, cielo y más cielo, ocasionalmente habitado por alguna nube.
De noche, eso sí, las estrellas se ven increíbles.
Ya nos acabamos las pizzas y nos quedan dos cajas de donas —porque las estamos ahorrando—. Nos queda una botella de agua (trajimos cinco) y no tenemos golosinas. ¡Grrrr! Debería haber pizzerías a la mitad de ningún lado, ¿no? ¿O qué esperan que hagan los viajeros como nosotros?
Por cierto, le dije al dragón que vuele bajo para que no nos capte ningún radar y piense que somos un avión enemigo. Ya nomás nos falta que vengan a bombardearnos.
Y lo último es que descubrí que el dragón le tiene miedo al agua. No sabe nadar. Yo sí sé: aprendí en el jacuzzi que está en la oficina de la gran-gran-jefa.
Estoy perdiendo recepción, así que te dejo por el momento.
martes, abril 21, 2009
Nueva empacada
Ok, ahora sí ya estamos listos. Siguiendo el consejo de Dark Cosmo, esta vez pedimos 43 pizzas, 22 cajas de donas y siete litros de helado de chocolate (al dragón le choca el de vainilla, ¿sabías?). Ya empacamos todo porque dice él que tenemos que cruzar el charco, es decir, volar sobre el Océano Atlántico hasta llegar a las islas Azores, que están un poco antes de Portugal. La idea es descansar allí (como el dragón es cachorro, no aguanta volar distancias demasiado largas, además de que estando conmigo no ha tenido que volar mucho, así que digamos que no está al cien en condición física). Conseguimos una brújula por si las dudas, y en mi iPod voy a seguir nuestro progreso con Google Earth. ¡Qué bueno que tengo conexión a internet!, ¿no?
Ok. Ya les iré contando conforme avance el vuelo y el plan.
Ok. Ya les iré contando conforme avance el vuelo y el plan.
lunes, abril 20, 2009
Yucatán
El dragón y yo estamos acampando junto a un cenote en Yucatán. Ya vinieron a visitarnos un jaguar, varias guacamayas y tucanes y un montón de changos. ¡Resulta que ninguno de ellos había visto jamás a un dragón! Y sólo se acercaron cuando los convencí de que no iba a hacerles nada y se la pasaron de pelos porque les contamos la historia de Los Nick y el cajón de las golosinas.
Ya nos acabamos las pizzas y las donas y el helado. Se me hace que tendremos que ir a Mérida a pedir más...
Ya nos acabamos las pizzas y las donas y el helado. Se me hace que tendremos que ir a Mérida a pedir más...
viernes, abril 17, 2009
Ahora sí me voy
¿Sabes cómo se comunican los dragones a larga distancia? Envían mensajes en las nubes. Lo malo es que hay que saber leer dragón para descifrarlos. Yo no sé, pero el dragón sí. Y dice que no hay noticias de su mamá y por lo tanto ya no puede esperar más: tiene que ir a buscarla.
Y como el dragón es mi amigo, voy a ir con él.
Por eso no te había escrito, blogcito mío. He estado empacando.
Lo bueno de tener un dragón, aunque el mío sea apenas un cachorro, es que puedes cargarle todo lo que quieras porque son muy grandes. Hasta ahorita llevo:
• El iPod superrecargado que me regalaron Los Nick. Así me mantendré en contacto contigo donde haya conexión.
• Una cobija.
• Un cojín.
• Mi colección de revistas Nick.
• Mis audífonos para escuchar a The Beatles y toda la demás música que me gusta (qué bueno que cupo casi toda).
• Una botella de agua.
• Una tele portátil.
• Todo lo que había en el cajón de las golosinas.
Mañana, antes de irnos, vamos a pedir: 27 pizzas, 16 cajas de donas y 6 litros de helado de chocolate. Espero que sean suficientes para el viaje de ida. ¿Tú qué opinas?
Le dejé una nota de despedida a Tania, a Hec, a la gran-jefa y a la gran-gran-jefa.
Estoy triste.
Y como el dragón es mi amigo, voy a ir con él.
Por eso no te había escrito, blogcito mío. He estado empacando.
Lo bueno de tener un dragón, aunque el mío sea apenas un cachorro, es que puedes cargarle todo lo que quieras porque son muy grandes. Hasta ahorita llevo:
• El iPod superrecargado que me regalaron Los Nick. Así me mantendré en contacto contigo donde haya conexión.
• Una cobija.
• Un cojín.
• Mi colección de revistas Nick.
• Mis audífonos para escuchar a The Beatles y toda la demás música que me gusta (qué bueno que cupo casi toda).
• Una botella de agua.
• Una tele portátil.
• Todo lo que había en el cajón de las golosinas.
Mañana, antes de irnos, vamos a pedir: 27 pizzas, 16 cajas de donas y 6 litros de helado de chocolate. Espero que sean suficientes para el viaje de ida. ¿Tú qué opinas?
Le dejé una nota de despedida a Tania, a Hec, a la gran-jefa y a la gran-gran-jefa.
Estoy triste.
Etiquetas:
aventura,
chistoso,
dragon,
gussi green,
humor,
la mejor revista,
moco,
nick,
nickelodeon,
viaje
miércoles, abril 01, 2009
¡Super reven en el canal Nick!
¿A poco creías, blogcito mío, que me había quedado sin informantes que me informaran de información informativamente muy valiosa sobre el canal Nick?
Por supuesto que no.
Y es por eso que sé de muy buena fuente que el 6 de abril, o sea, el próximo lunes, el canal ya no va a ser naranja sino... ¡amarillo!
¿Sabes por qué?
¿No?
¡¿No?!
¿En serio?
...
...
Bueno, ok, te voy a contar: ¡Bob Esponja cumple 10 añotes!
¡Feliz cumple, Bob Esponja! Te voy a comprar diez pasteles amarillos... ¡y me los voy a comer todos yo solito! ¡Ja!
Y bueno, para terminar, ¿quieres saber desde hoy, antes que nadie, cómo se va a ver el canal dentro de cinco días? Aquí te va:
......
...

...
...
...
......
...
Supercool, ¿no?
Etiquetas:
birthday,
bob esponja,
cumpleaños,
divertido,
fun,
imagen,
Los Nick,
nickelodeon,
nueva imagen,
SpongeBob
jueves, marzo 26, 2009
¡Otra vez me dejaron sin internet!
¡Grrr! Con eso que desbarataron al equipo de Los Nick, me dejaron sin conexión a internet. Y ni modo de salir a decir: "¡Hey, aquí estoy yo!", porque entonces todo mundo hubiera sabido dónde está mi guarida y eso ¡nunca! (Sólo el dragón sabe).
El caso es que después de mucho cablear, por fin encontré otro lugar para conectarme y ese está tan escondido que nadie lo va a saber, así que... ¡estoy de regreso, blogcito mío!
Por lo pronto y como lo más importante de hoy, es que es... ¡jueves de donas! Y ya descubrí el lugar en el que se reúnen Los ex Nick y, lo más importante, cómo entrar sin ser visto, lo cual significa que... vaya sorpresa que les espera. Me traje 27 donas (porque tengo que darle un par al dragón). ¡Ja!
Ah, y como en la última encuesta que puse me dijeron que sí querían saber a dónde habían mandado a Los Nick, les voy a contar, pero no se lo digan a nadie:
Tania está ahora en la revista Witch.
Hec está ahora en la revista Eres Niños.
La gran-jefa es ahora la gran-jefa de la revista Cinemanía (lo cual significa que voy a ver muuuuchas películas).
Y por último, se me olvidó decir que en mi viaje para ver ballenas hay una foto que es importantérrima. Es esta:
¿Saben por qué? Es una estrella de mar y una esponja marina amarilla, en otras palabras... ¡Bob Esponja y Patricio Estrella, en vivo y a todo color! ¿A poco no está padrísima?
Bueno, te escribo pronto, blogcito mío.
El caso es que después de mucho cablear, por fin encontré otro lugar para conectarme y ese está tan escondido que nadie lo va a saber, así que... ¡estoy de regreso, blogcito mío!
Por lo pronto y como lo más importante de hoy, es que es... ¡jueves de donas! Y ya descubrí el lugar en el que se reúnen Los ex Nick y, lo más importante, cómo entrar sin ser visto, lo cual significa que... vaya sorpresa que les espera. Me traje 27 donas (porque tengo que darle un par al dragón). ¡Ja!
Ah, y como en la última encuesta que puse me dijeron que sí querían saber a dónde habían mandado a Los Nick, les voy a contar, pero no se lo digan a nadie:
Tania está ahora en la revista Witch.
Hec está ahora en la revista Eres Niños.
La gran-jefa es ahora la gran-jefa de la revista Cinemanía (lo cual significa que voy a ver muuuuchas películas).
Y por último, se me olvidó decir que en mi viaje para ver ballenas hay una foto que es importantérrima. Es esta:
¿Saben por qué? Es una estrella de mar y una esponja marina amarilla, en otras palabras... ¡Bob Esponja y Patricio Estrella, en vivo y a todo color! ¿A poco no está padrísima?Bueno, te escribo pronto, blogcito mío.
domingo, marzo 01, 2009
Más de mi viaje...

Y allá vamos de nuevo a ver ballenas con Max Steel...

Chequen cómo ésta sacó su aleta dorsal para saludar a los del bote. ¡Qué ganas de darle la mano tenían todos!


Pero luego les enseñó la cola. ¡Ja!

Cuando sacan la cola es porque quieren tomar impulso para sumergirse mucho, lo cual significa que uno ya no va a ver a esa ballena en un buen rato.

Esta otra también está sumergiéndose.

Ésta pasó por abajo de nuestro bote. ¡Fue emocionante! Y tenía una cría, que se llaman ballenatos.

Este es el pequeño ballenato. ¿Ya vieron que no tiene percebes todavía? Se ve que Sirenomán no los ha dejado pegarse a su cuerpo.

Y aquí estoy yo con el ballenato. ¡Uyuyuy! Pero luego su mamá le dijo que se estaba acercando demasiado a nosotros y lo regañó. Y yo no me iba a poner a discutir con una ballena del tamaño del dragón, sobre todo porque el dragón no fue al viaje.

Aquí se ven la mamá y su cría.

¡Y miren! ¡¡¡Se dejan acariciar como si fueran perritos!!! Eso es lo MÁ-XI-MO.

Allá van de nuevo la mamá y la cría.

Esta ballena estaba tan contenta que salió a saltar.


¡Splash!

Y también vimos varios grupos de delfines.

Esta otra salió a saludarnos y yo posé para la foto, para que luego no digan que quién sabe.

Y como estaba nublado, algunas provocaban arco iris cuando exhalaban.

Allá va otro delfín.

¿Cuántas ballenas encuentras en la foto de arriba?



¡Hasta en las nubes habían ballenas! ¿Ya la vieron?

Este cormoran parecía estar metiendo freno de mano, ¿no?

Mientras que este otro se echaba a volar.

Y estos, bien a gusto, los veían con cara de "¿qué les pasa?".

¿Quién encuentra al gorrión de manglar en la foto de arriba?

Y este pajarito tenía un peinado muy punk, así que me cayó muy bien.


Algunas aves tienen el pico para arriba, otras para abajo y otras plano. Depende de qué se alimenten. ¡Darwin tenía razón! (Siempre lo supe).

Estos cormoranes están esperando... bueno, vete tú a saber qué están esperando. No hablo su idioma.

La garza azul decidió que no le caíamos bien y mejor se iba a dar el rol.

Y esta otra pasó a nuestro lado, en la zona de manglares.

Cuando exhalan, algunas ballenas echan chorros en forma de corazón. A lo mejor es porque están buscando pareja y andan todas cursis, ¿no?

¿Qué creen que es lo de arriba?

¿Y lo de arriba?

Las dos son partes de este esqueleto de ballenato. Seguramente nació enfermo y murió muy chiquito. ¡Qué triste!

Kuyimá, donde nos alojamos, era hermoso por donde lo vieras. Checa nomás el atardecer, blogcito mío. Y yo... en la playa. Me hice una hamaca con una hoja y ni te cuento lo a gusto que estaba.

Bueno, quizá no tan a gusto como estas gaviotas. ¿Ya viste a las muy comodinas? Allí en nuestro bote, arruyadas por el mar.

Como ya les conté, a San Ignacio llegan muchas especies de aves migratorias, como esta.

Y como las de arriba. Las gavitoas a mí se me hace que sí son locales.

Luego, la gran-jefa y yo nos metimos otra vez a caminar en la marisma, que es cuando la marea baja y queda agua poco profunda. Encontramos a este pulpito. Está de pelos, ¿no? (Bueno, quizá no porque está más calvo que un huevo. ¡Ja!).


Y a donde voltearas, habían cosas padrísimas, como estas plantas marinas.

O este otro pulpo. Nos echó un chorro de agua para asustarnos pero no era más grande que tu mano. A mí, francamente, sí me dio miedito y corrí a meterme en la mochila de la cámara de la gran-jefa, pero a ella le dio risa que algo tan chiquito se sintiera tan feroz. Claro, a ver si hubiera dicho lo mismo si le sale un pulpo de diez metros.

Y aquí una estrella marina entre las algas. Todas las estrellas que vimos eran color Nick.

Esta es la vértebra de algún pez grande, pero ya se convirtió en un pequeño ecosistema: tiene algas, corales, percebes y caracoles adheridos a ella.

Y hablando de corales, este me recordó al dragón. ¿Verdad que tiene cara de dragón?

Estas conchas son color Nick, así que le dije a la gran-jefa que le tomara foto.

Y estos caracoles que son como del tamaño de tu uña pulgar y que quizá digas "ay, qué tiernos", son unas bestias carnívoras devoratodo. Los vi echarse una estrella de mar en un santiamén. Llegan de a montón y no hay quién se salve de su voracidad. ¡Como de peli de terror!

Ahí están de montoneros.

Y el último día, antes de volver al aeropuerto con pista de arena para tomar nuestra avioneta, fuímos a un bosque de espinas, que es un lugar donde hay muchas cactáceas.

Este es el esqueleto de una de las de arriba. Increíble, ¿no? Parece columna griega.

Y este también me recordó al dragón. Se me hace que ya lo extrañaba.

Cuando nos subimos al avión que nos trajo de Hermosillo a México, vimos la luna llena por la ventanilla. Fue como una manera de acabar el viaje.
¿Qué tal? Les dije que había estado ¡hipermegarrequetearchisuperincreibilísimo!
Etiquetas:
baja california,
ballena gris,
barco,
boat,
grey whale,
gussi green,
holiday,
laguna san ignacio,
mattel,
max steel,
moco,
naturaleza,
nature,
nickelodeon,
snut,
vacation,
volaris,
whale watching
sábado, febrero 28, 2009
Mi viaje a Laguna San Ignacio
Max Steel nos invitó a Laguna San Ignacio porque a finales del año pasado lanzó una convocatoria para que todos los chavitos que quisieran votaran para que protegiera a una de tres especies en peligro: el jaguar, el puma y la ballena gris. ¿Se acuerdan? La convocatoria salió en la revista Nick (qepd). Pues el mamífero marino ganó en la votación y la gran-jefa y yo nos fuimos con el héroe de acción a ver cómo es que va a ayudar a proteger a estos cetaceos.

Aquí voy yo copiloteando la avioneta que nos llevó de Los Mochis a Laguna San Ignacio. Si no hubiera sido por mí, no sé qué habría hecho el pobre capitán allí solito. ¿Ya me viste, blogcito mío? Yo llevo el control. ¡Ja! Y en el GPS se ve la ruta que llevamos (en amarillo se nota la avioneta. Apenas empezábamos a cruzar el Mar de Cortés). ¡Qué bueno que la gran-jefa llevó cámara, si no, nadie me creería que yo fui copiloto de una avioneta!

Antes de cruzar el Mar de Cortés, vimos este sembradío y me pareció supercool. No sólo por la forma, sino por... ¡lo verde!

Ese es el principio de la península de Baja California, o sea, estábamos terminando de cruzar el Mar de Cortés. De allí teníamos que atravesar tooooooda la península para llegar a San Ignacio.

¿Ya vieron qué bien piloteo la avioneta? No si se nota que montar al dragón sirve para mucho.

Allí estoy yo parado en el hombro de la gran-jefa y nos vemos en la punta de la avioneta.
Así era el pueblito que estaba cerca de donde nos quedamos. Me impresionó que no hay agua, no se ve nada verde, todo es desierto... ¿cómo le hace la gente para vivir?

¡Por fin nos fuimos al avistamiento de ballenas! La primera que vimos era un ballenato, una cría recién nacida. ¡Estaba hermosa! Pero no le tomamos foto.
Cuando estás en la panga, que es una embarcación bajita, las oyes resoplar por todos lados y lanzar chorros de agua por los espiráculos, que son el equivalente a tus fosas nasales. ¡Es increíble! Estas son ballenas grises y miden como 15 m de largo (nomás).

Cuando se asoman, les llaman "ballenas vigías". Nadie sabe por qué lo hacen pero yo sospecho que quieren echar una buena mirada para no perderse nada de lo que pasa, ¿no crees?

¡Allí estoy yo! Parado en la punta de una ballena preciosísima!
Antes, los pescadores de la laguna las llamaban peces diablo y les tenían pavor, así que hacían mucho ruido para alejarlas y hasta se aventaban al agua para echarse a nadar cuando veían una acercarse a sus botes, pero en los años 70 un pescador que se llamaba Pachico Mayoral y que todavía vive junto a la laguna, acarició a una madre con su ballenato que se acercaba constantemente a su lancha. Se moría de miedo, pero de todos modos la tocó y se dio cuenta de que la ballena no tenía intención de lastimarlo sino más bien curiosidad por conocerlo, y a partir de entonces la gente del lugar y estos cetaceos se hicieron amigos, y son justamente los habitantes de allí quienes las protegen y mantienen la laguna casi virgen, porque es una de las tres a donde la ballena gris llega desde Canadá, luego de viajar 20,000 km, para aparearse y tener a sus crías (o sea que estos mamíferon son ¡cien por ciento mexicanos!).
Por cierto, esas cosas que ves pegadas a su cuerpo son percebes. Sí, como El Chico Percebe (pero no vi a SirenoMan por ningún lado).

Esta esponja de mar me cayó superbien porque era verde. La gran-jefa la cargó y dijo que pesaba menos que yo. Qué chistosita.

¿Ya me viste? Estoy buceando entre esas algas marinas que parecen antenas de polillas. ¡Qué padre!

Yo encontré esta esponja y le tomamos foto porque era color Nick.

Las gaviotas me gustan mucho. A esta le convidé una dona que llevé. Para que veas que soy muy buena onda, ¿eh, blogcito?

En esta zona no hay electricidad, así que la gente usa generadores eólicos (las hélices la producen en un transformador gracias al viento) y paneles solares. Eso sí, hay que cuidarla muchísimo, no dejar ni un foco prendido, y todo se apaga a las 9 de la noche.

En esta cabaña nos quedamos la gran-jefa y yo. Había dos camas con sleeping-bag y yo escogí la de la derecha. La primera noche nos visitaron unos coyotes muy simpáticos que se llevaron un tenis de la gran-jefa. Eso le pasa por dejarlos allí tirados y no ser ordenada como yo. ¡Ja!

Estos caracoles eran megarrequetesuperhiperextraespantosísimos hasta que les dabas la vuelta. Entonces veías que el molusco era increíblemente precioso. Había unos verdes, que eran los más cool, otros azules y otros naranjas. Qué padre, ¿no?

Y caminando encontramos esta estrella de mar sobre una esponja marina, todo muy color Nick. Allí estoy yo, posando con ellos. ¡Qué suertudos!

Luego fuimos a una salina. Es un lugar donde el agua de mar llega por el subsuelo y la sal se queda sobre la tierra. ¡Era increíble! Más bien parecía que estábamos en Alaska caminando sobre un lago congelado, pero no, todo eso blanco que ves es sal.

La gran-jefa descubrió esa piedra y unas esponjas raras. Le dije que posara para que le tomara una foto y aquí está. ¿Ya vieron las esponjas?
Bueno, ya me dio hambre así que voy a comer algo con el dragón. Luego sigo subiendo fotos.

Aquí voy yo copiloteando la avioneta que nos llevó de Los Mochis a Laguna San Ignacio. Si no hubiera sido por mí, no sé qué habría hecho el pobre capitán allí solito. ¿Ya me viste, blogcito mío? Yo llevo el control. ¡Ja! Y en el GPS se ve la ruta que llevamos (en amarillo se nota la avioneta. Apenas empezábamos a cruzar el Mar de Cortés). ¡Qué bueno que la gran-jefa llevó cámara, si no, nadie me creería que yo fui copiloto de una avioneta!

Antes de cruzar el Mar de Cortés, vimos este sembradío y me pareció supercool. No sólo por la forma, sino por... ¡lo verde!

Ese es el principio de la península de Baja California, o sea, estábamos terminando de cruzar el Mar de Cortés. De allí teníamos que atravesar tooooooda la península para llegar a San Ignacio.

¿Ya vieron qué bien piloteo la avioneta? No si se nota que montar al dragón sirve para mucho.

Allí estoy yo parado en el hombro de la gran-jefa y nos vemos en la punta de la avioneta.
Así era el pueblito que estaba cerca de donde nos quedamos. Me impresionó que no hay agua, no se ve nada verde, todo es desierto... ¿cómo le hace la gente para vivir?

¡Por fin nos fuimos al avistamiento de ballenas! La primera que vimos era un ballenato, una cría recién nacida. ¡Estaba hermosa! Pero no le tomamos foto.
Cuando estás en la panga, que es una embarcación bajita, las oyes resoplar por todos lados y lanzar chorros de agua por los espiráculos, que son el equivalente a tus fosas nasales. ¡Es increíble! Estas son ballenas grises y miden como 15 m de largo (nomás).

Cuando se asoman, les llaman "ballenas vigías". Nadie sabe por qué lo hacen pero yo sospecho que quieren echar una buena mirada para no perderse nada de lo que pasa, ¿no crees?

¡Allí estoy yo! Parado en la punta de una ballena preciosísima!
Antes, los pescadores de la laguna las llamaban peces diablo y les tenían pavor, así que hacían mucho ruido para alejarlas y hasta se aventaban al agua para echarse a nadar cuando veían una acercarse a sus botes, pero en los años 70 un pescador que se llamaba Pachico Mayoral y que todavía vive junto a la laguna, acarició a una madre con su ballenato que se acercaba constantemente a su lancha. Se moría de miedo, pero de todos modos la tocó y se dio cuenta de que la ballena no tenía intención de lastimarlo sino más bien curiosidad por conocerlo, y a partir de entonces la gente del lugar y estos cetaceos se hicieron amigos, y son justamente los habitantes de allí quienes las protegen y mantienen la laguna casi virgen, porque es una de las tres a donde la ballena gris llega desde Canadá, luego de viajar 20,000 km, para aparearse y tener a sus crías (o sea que estos mamíferon son ¡cien por ciento mexicanos!).
Por cierto, esas cosas que ves pegadas a su cuerpo son percebes. Sí, como El Chico Percebe (pero no vi a SirenoMan por ningún lado).

Esta esponja de mar me cayó superbien porque era verde. La gran-jefa la cargó y dijo que pesaba menos que yo. Qué chistosita.

¿Ya me viste? Estoy buceando entre esas algas marinas que parecen antenas de polillas. ¡Qué padre!

Yo encontré esta esponja y le tomamos foto porque era color Nick.

Las gaviotas me gustan mucho. A esta le convidé una dona que llevé. Para que veas que soy muy buena onda, ¿eh, blogcito?

En esta zona no hay electricidad, así que la gente usa generadores eólicos (las hélices la producen en un transformador gracias al viento) y paneles solares. Eso sí, hay que cuidarla muchísimo, no dejar ni un foco prendido, y todo se apaga a las 9 de la noche.

En esta cabaña nos quedamos la gran-jefa y yo. Había dos camas con sleeping-bag y yo escogí la de la derecha. La primera noche nos visitaron unos coyotes muy simpáticos que se llevaron un tenis de la gran-jefa. Eso le pasa por dejarlos allí tirados y no ser ordenada como yo. ¡Ja!

Estos caracoles eran megarrequetesuperhiperextraespantosísimos hasta que les dabas la vuelta. Entonces veías que el molusco era increíblemente precioso. Había unos verdes, que eran los más cool, otros azules y otros naranjas. Qué padre, ¿no?

Y caminando encontramos esta estrella de mar sobre una esponja marina, todo muy color Nick. Allí estoy yo, posando con ellos. ¡Qué suertudos!

Luego fuimos a una salina. Es un lugar donde el agua de mar llega por el subsuelo y la sal se queda sobre la tierra. ¡Era increíble! Más bien parecía que estábamos en Alaska caminando sobre un lago congelado, pero no, todo eso blanco que ves es sal.

La gran-jefa descubrió esa piedra y unas esponjas raras. Le dije que posara para que le tomara una foto y aquí está. ¿Ya vieron las esponjas?
Bueno, ya me dio hambre así que voy a comer algo con el dragón. Luego sigo subiendo fotos.
Etiquetas:
avistamiento de ballenas,
baja california,
ballena gris,
flying,
grey whale,
gussi green,
holiday,
laguna san ignacio,
max steel,
moco,
nickelodeon,
snut,
vacation,
volar,
whale,
whale watching
jueves, febrero 19, 2009
Ya mero regreso de las ballenas
¡Uyuyuy! ¡Las ballenas son la neta del planeta! Son casi-casi como el dragón: grandotas y como perritos falderos. Se acercan al bote y se dejan acariciar. ¡Hasta me subí en una sin que nadie se diera cuenta!
No puedo escribir más porque aquí en Kuyimá la electricidad se genera con eólicamente y hay que cuidarla muchísimo. Pero el lunes regresamos Max Steel, la gran-jefa y yo y espero publicar mis fotos... cuando quiera.
¡Ja!
No puedo escribir más porque aquí en Kuyimá la electricidad se genera con eólicamente y hay que cuidarla muchísimo. Pero el lunes regresamos Max Steel, la gran-jefa y yo y espero publicar mis fotos... cuando quiera.
¡Ja!
jueves, febrero 05, 2009
Ballenas
A veces pienso que me paso de buena onda. La gran-jefa va a ir a ver ballenas el fin de semana y me ofrecí a acompañarla para que no se sienta sola.
Claro, le pedí tres cajas de donas toditas para mí en lo que empaco. ¡Ja!
La verdad es que quiero ver qué se siente estar rodeado de animales tan grandes porque cuando me vaya con el dragón, que dizque es chico, ¡ya me imagino! Me voy a sentir en tierra de gigantes.
No he entrado a ver si ya me mandaron dibujos a mi correo, pero la próxima semana lo checo. Mientras, pondré una encuesta nueva.
Claro, le pedí tres cajas de donas toditas para mí en lo que empaco. ¡Ja!
La verdad es que quiero ver qué se siente estar rodeado de animales tan grandes porque cuando me vaya con el dragón, que dizque es chico, ¡ya me imagino! Me voy a sentir en tierra de gigantes.
No he entrado a ver si ya me mandaron dibujos a mi correo, pero la próxima semana lo checo. Mientras, pondré una encuesta nueva.
jueves, enero 29, 2009
Mi super iPod
El super iPod que me regalaron cuando cumplí tres años va a ser mi salvación porque ¡sí puedo conectarme a internet!
Así que... podré contarte qué nos pasa en el viaje, blogcito mío.
Pero todavía no nos vamos. Hoy nos dimos un atascón con siete cajas de donas que trajo la gran-jefa. ¡Le dejamos nomás una! ¡Ja!
Así que... podré contarte qué nos pasa en el viaje, blogcito mío.
Pero todavía no nos vamos. Hoy nos dimos un atascón con siete cajas de donas que trajo la gran-jefa. ¡Le dejamos nomás una! ¡Ja!
miércoles, enero 28, 2009
jueves, enero 22, 2009
Dragón preocupado
Mmm... El dragón está preocupado porque no ha recibido noticias de su mamá desde ANTES de Año Nuevo. Por cierto, blogcito mío, ¿sabes cómo se comunican los dragones? ¡Por celular!
Ok. No es cierto. Era broma.
La verdad es que... ¿has visto centellas en la noche? Algunas son mensajes de fuego que se envían entre ellos. Yo no lo sabía, pero ya me lo confesó porque lo he visto hacerlo en estos días.
La cosa es: ¿nos lanzamos a buscar a su mamá, o esperamos noticias?
Creo que en lo que decido, voy a aguantar hasta la hora de la comida porque hoy es ¡jueves de pizzas!
Espero que a Los ExNick no se les haya olvidado la costumbre y sí las traigan. ¡Quiero siete de peperoniiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!
Ok. No es cierto. Era broma.
La verdad es que... ¿has visto centellas en la noche? Algunas son mensajes de fuego que se envían entre ellos. Yo no lo sabía, pero ya me lo confesó porque lo he visto hacerlo en estos días.
La cosa es: ¿nos lanzamos a buscar a su mamá, o esperamos noticias?
Creo que en lo que decido, voy a aguantar hasta la hora de la comida porque hoy es ¡jueves de pizzas!
Espero que a Los ExNick no se les haya olvidado la costumbre y sí las traigan. ¡Quiero siete de peperoniiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!
viernes, enero 16, 2009
cambios... cambios... cambios
Vaya que ha sido una semana de locos. Bueno, para mí no tanto porque como todos estuvieron TAN distraídos, dejaron abierto el cajón de las golosinas TRES veces. ¡Ja! Ya no hay golosinas. ¡Otro ja!
Por otra parte, ya resguardé bien mi guarida para que nadie la encuentre. Así puedo seguir asaltando el cajón y dándole lata a Hec, Tania y la gran-jefa todas las veces que quiera. Digo, la verdad es que necesitan mi ayuda para hacer bien sus revistas, ¿o no? Pero no me voy a meter en las páginas porque eso sólo lo hice con Nick.
Y lo último es que hice una cuenta de correo electrónico SÓLO para DOS cosas:
1. Que me manden allí los dibujos o videos que quieran que publique en mi blog.
2. Que me escriban como hacían para mi página de "Querido Gussi Green" y pueda así resolver sus problemas románticos, familiares, alimenticios y cualquier otro. Si es que se me antoja.
Así que se los voy a dar, pero aviso: NO voy a contestar ningún mail directamente, y voy a borrar las cadenas y los forwards. Sigo estando muy ocupado con muchas cosas y mi blogcito como para además ponerme a manejar una cuenta de correo. Pero para los dibujos y las preguntas, siempre estará abierta. Claro, lo leeré cuando tenga ganas de hacerlo.
Ahí va:
gussi.green@gmail.com
Por otra parte, ya resguardé bien mi guarida para que nadie la encuentre. Así puedo seguir asaltando el cajón y dándole lata a Hec, Tania y la gran-jefa todas las veces que quiera. Digo, la verdad es que necesitan mi ayuda para hacer bien sus revistas, ¿o no? Pero no me voy a meter en las páginas porque eso sólo lo hice con Nick.
Y lo último es que hice una cuenta de correo electrónico SÓLO para DOS cosas:
1. Que me manden allí los dibujos o videos que quieran que publique en mi blog.
2. Que me escriban como hacían para mi página de "Querido Gussi Green" y pueda así resolver sus problemas románticos, familiares, alimenticios y cualquier otro. Si es que se me antoja.
Así que se los voy a dar, pero aviso: NO voy a contestar ningún mail directamente, y voy a borrar las cadenas y los forwards. Sigo estando muy ocupado con muchas cosas y mi blogcito como para además ponerme a manejar una cuenta de correo. Pero para los dibujos y las preguntas, siempre estará abierta. Claro, lo leeré cuando tenga ganas de hacerlo.
Ahí va:
gussi.green@gmail.com
jueves, enero 08, 2009
Cumpes de Fede y Laita
¡Hoy es jueves de donas! ¡Me voy a echar 23 para celebrar los cumples de Fede y Laita! Una cumple años hoy y la otra el sábado. Así que... ¡Feliz cumple, cineastas!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
