miércoles, noviembre 04, 2009

No se hizo invisible

He estado buscando al dragón. Lo llamo y lo llamo... y nada. No se hizo invisible (si lo fuera, ya lo habría olido —qué mal se oye y se ve esa palabra—).
Ayer, traje pizzas y no vino.
Ahora la pregunta es: ¿me pongo a buscarlo o me regreso a México?

(Yo ya sé la respuesta, pero quiero saber qué opinas tú).

miércoles, octubre 28, 2009

¡No encuentro al dragón!

Ya lo busqué por todos lados y no está. Nomás me dormí un ratito y no sé qué pasó. ¡Me siento perdido! ¿Y si le pasa algo?

viernes, octubre 23, 2009

hasta hoy

Estamos ya en la República Checa. La travesía no fue fácil porque a cada rato nos topábamos con dragones que querían terminar con nosotros, pero lo de las verdolagas ha sido un éxito. Mi dragón no logra hacerse invisible pero lo oloroso de sus gases tumba hasta al dragón más agresivo.
Por cierto, el más agresivo fue uno que nos echaba tremendas llamaradas, pero lo que no se esperaba (y francamente, tampoco nosotros) fue que una llamarada mezclada con un buen pedo resulta en una explosión de magnitud espectacular. ¡Hubieras visto la cara que puso el malvado! Salió volando en sentido contrario.

Bueno, pero la cosa se pone un poco peor. Parece ser que la mamá del dragón ha estado prisionera desde hace mucho tiempo y nadie parece saber dónde la tienen... Ni quién. El porqué es un misterio mayor. Lo que sí sabemos es que no podemos confiar en nadie y tenemos que movernos con cautela. En cualquier segundo podríamos caer en las garras de uno de los malos, quienes, por cierto, lo que buscan es dejar de ser invisibles en el mundo humano para apoderarse de éste. ¿Será?

En fin.

Ah, y tengo en mi iPod algunos mensajes más que hemos visto en el cielo, al rato los subo.

lunes, octubre 12, 2009

Ideas claras

Ya tengo una idea más clara de en qué estamos metidos. Resulta que hay una lucha entre dos grupos de dragones. Los megahiperrequetecontrasupermalos quieren hacerse del poder para lanzar un ataque contra la humanidad y volver a reinar en el mundo. Los otros opinan que es mejor que cada quien viva en su mundo en paz sin meterse unos con otros.

Y para variar, hay una leyenda que dice que un príncipe será quien logre el objetivo, lo que no sabemos es: ¿el objetivo de qué bando? Y también ignoramos quién es el tal príncipe.

Pero ahora sí nos estamos moviendo hacia el este. Mi dragón sigue sin lograr hacerse invisible, pero gracias a que las acelgas le provocan los peores gases, hemos dejado fuera de combate a tres o cuatro dragones con mala pinta.

Por cierto, ese es otro problema: ¿Cómo saber cuáles dragones son buena onda y cuáles no? Por lo visto, sólo nos hemos topado con los mala leche.

En fin, te mantendré al tanto. Pasaremos por unas montañas por las que parece que no hay buena recepción wireless, pero donde encuentre, escribo.

Deséanos suerte, blogcito mío.

jueves, octubre 01, 2009

27

Y 27 kilos de acelgas después, mi dragón sigue allí.

miércoles, septiembre 30, 2009

De acelgas y kychos

Hemos estado metidos en una cueva tratando de dominar el asunto de la invisibilidad. Bueno, la del dragón, no la mía. Creo que sería más fácil conseguir la capa de Harry Potter que lograr que mi bicho consiga hacerlo.

Peeeero... hoy conocimos a una cosa extrañísima que resulta ser un kycho. Si no sabes qué es eso, blogcito mío, no te preocupes que ahora mismo te lo describo: imagínate un 8, ponle cuatro patas abajo y como veinte picos punk arriba. Así es un kycho. Ah, y tiene unos bracitos medio ridículos. Pero eso sí, corre como demonio (pero no es uno). El caso es que nos dijo que para volverse invisible, los dragones tienen que comer una hierba que se llama acelga y que sabe a rayos. Y mira que a mí me gustan los vegetales. Pero la acelga, no. Y al dragón, tampoco. Y resulta que debería ingerir como dos kilos de acelga más todo lo demás que ya te conté, y además concentrarse cañón para volverse invisible. Así que seguimos tratando.

Pero lo peor no es que aún no logre hacerse invisible, sino que la maldita acelga le provoca unos gases de pavor al dragón. Y tú ya sabes lo que es eso.

jueves, septiembre 24, 2009

Ya tengo y no todos pueden

Ok. Ya tengo más letras de la Lengua Dragón. Y ya descubrimos que no todos los dragones pueden hacerse invisible. Ahora el chiste es saber si el mío sí puede y entrenarlo para que lo haga. Así sería mucho más fácil escapar de los enemigos y conseguir pizzas y donas —pero pagaríamos por ellas, ¿eh?— (no vayan a creer que somos unos ratas). Siendo invisibles, eso sí, al menos no asustaríamos a la gente (ni ellos a nosotros, porque hay que ver el miedo que nos dan a veces).

Lo que sé respecto a la invisibilidad es que tiene que ver con un sonido que hacen con la lengua, involucra agua no salada y un movimiento medio raro. Lo malo es que no hemos visto desaparecer a tantos como para agarrarle la onda tan rápido.

Ah, y también sabemos ya que hay una tipa (dragona, pues) muuuuuy odiosa a la que todos le tienen miedo, hasta sus secuaces (que se me hace que son los que andan tras nosotros).

martes, septiembre 15, 2009

Ya entendí

Ya entendí (creo) cómo se hacen invisibles los dragones. Ahora tengo que enseñarle al mío a lograrlo. Lo malo es que no es muy disciplinado que digamos. ¡Ojalá se pareciera a mí! ¿Verdad?

Bueno, y por otro lado, ya también llegamos a la conclusión de que no es bueno toparse con gente. Se ponen muy locos cuando ven a mi dragón. O a mí. No entiendo. Creo que la gente es rara.

Ah, y la gran-jefa me pidió regresar porque va a sacar un libro y quiere que le eche un ojo. Pero le dije que no puedo porque todavía no encontramos a la mamá del dragón. Es más, todavía no encontramos cómo salir de Francia sin que nos vean los guardias de la frontera y los dragones que nos están esperando por allá por las nubes. En fin.

miércoles, septiembre 02, 2009

¡Por fin! iPod y vocales

¡Uyuyuy! Por fin pude arreglar mi iPod. Encontramos un tiradero donde ponen computadores, celulares y iPods que ya no sirven (porque resulta que contaminan muchísimo y no se pueden tirar nomás a la basura y ya).

Eeeeentonces, me puse a buscar las piezas que le faltaban a mi iPod, ¡y ya lo arreglé! Eso significa que ya, ¡POR FIN!, podré escribir todas las veces que quiera pero sólo cuando yo quiera.

Por lo pronto, sigo aprendiendo LenguaDragón, que no es tan fácil porque todo es con rayitas verticales y bolitas (como que alguien ya debería enseñarles que también hay rayitas horizontales o, mejor aún, ¡a escribir como la gente!

El caso es que ya estoy haciendo el alfabeto. Aquí van las vocales, para que aprendan conmigo y luego podamos descifrar juntos el "escribidero" que vemos por todas partes del cielo, porque resulta que mi dragón, como es tan chiquito, ¡apenas había empezado a saber leer y escribir! ¡Grrrrrrrrrr!:





viernes, agosto 21, 2009

¡Vimos algo increíble!

El tonto dragón morado nos siguió hasta un pequeño poblado y vimos algo increíble: pasó frente a todo mundo, ¡y nadie lo vio! Nosotros sí, pero como que se hizo invisible para las personas, lo cual explica por qué la cara de susto del panadero que vio a mi dragón, ¿no?

Ahora el chiste es acechar al moradín para que el dragón aprenda a hacerse invisible. ¡Sería tan útil! Imagínense todas las donas y pizzas y demás que podríamos tener. Bueno, pagando, claro, porque si no sería robar y eso sí que no.

Ah, y me escribió la gran-jefa. Dice que en su cumpleaños le mandaron otro arreglo con flores sospechosas y mejor fue a dejarlo al jardín, no fuera a ser que se la comieran de nuevo.

Bueno, me voy para averiguar cómo demonios se hace invisible un dragón.

jueves, agosto 20, 2009

Tons voy hacia donde se pone el sol

Bueno, ahora que ya me dijeron exactamente dónde estamos y hacia dónde dirigirnos, el dragón y yo emprendimos la marcha. Claro que... hoy es...

es...

es...

es...

¿De verdad no lo sabes, blogcito mío?

...

...

¡Es jueves de donas! Así que conseguimos unas en una tiendita monísima que decía "Patisserie" o algo así. El dueño nomás le vio la cara de hambre al dragón y nos regaló todas las que tenía. ¡Estaban buenérrimas!

Y bueno, ya con la pancita llena, emprendimos el vuelo, pero nos mantuvimos ni muy arriba (para que no nos detectara ningún radar) ni muy abajo (para que no nos viera la gente, que por alguna extraña razón, cuando nos ve ponen cara de que nunca habían visto un dragón. Qué locos, ¿no?).

jueves, agosto 13, 2009

Pues

Pues pasó que los dos dragones que nos perseguían quedaron absolutamente inconscientes. ¡No se esperaban aquel olor! Yo, claro, me tapé la nariz con una dona (ni modo), pero ellos... bueno, digamos que cayeron como los otros.

En otras palabras:

Gussi y su dragón: 4

Los dragones malvados: 0

¡Ja!


Y bueno, ahora necesitamos ayuda. Hemos dado tantas vueltas que a mí ya se me cayó la dona de la nariz y al dragón ya casi se le caen las alas. Según mi iPod estamos en estas coordenadas:
N 46° 9' 26.46'' W 1° 8' 24.97''
lo cual no me ayuda nada porque ¡no sé dónde estamos!. ¿Alguien me puede decir? Y es más, también díganme hacia dónde queda la República Checa.

viernes, agosto 07, 2009

Ay, qué cosas

Ayer fui a conseguir unas donas porque era Jueves-de-donas, obvio. Y dejé al dragón dormidito en el bosque. ¡Parecía cachorrito!

El caso es que cuando volví, jalando 17 cajas amarradas (¡qué fuerte soy!) y trepadas en un patín viejo (no en línea, por suerte), el dragón tenía mucha hambre, así que se comió catorce cajas (las donas, no las cajas), lo cual no me hizo NIN-GU-NA gracia.

Y ya estaba yo haciendo berrinche con MIS donas cuando ocurrió algo aún peor que lo que escribí antes: ¡el dragón se echó uno poderosísimo!

Qué horror.

Olía a &(%$#.

Y ya le iba yo a decir lo que pensaba cuando vimos un dragón morado con ojos amarillos venir hacia nosotros desde el aire. Por tierra, uno azul turquesa. ¡Ay, nanita! Nos echamos a correr, claro, pero, el bosque era muy denso y el dragón se atoró.

No, no saben lo que fue eso. Miedo es poco. Es nada. Sentí que tenía en la mano mi última dona.
Y en eso se me prendió el foco. ¿Saben qué hice?

¿No?

¿Noooooooooooooooo?


Mmm.

¡Pues le metí la dona al dragón en la bocota, le dije que se la tragara y que se echara otro!

Y sí. Se echó el más superhipermegaarchirequete peor de los gases que hayan pasado por el sistema digestivo de cualquier dragón.
Se oyó a tres kilómetros a la redonda como si el golpe de una espada gigantesca hubiera partido la Tierra desde el núcleo dejando salir la fuerza del planeta.
Apestó a huevos podridos con vómito de rata con popó de rana con pescado muerto con aceite de hígado de bacalao con acelgas rancias con leche agria con pedos de dragón. Y peor.

Y entonces, ¿qué creen que pasó?

jueves, julio 30, 2009

Esto ya es el colmo

Si me quedaba alguna duda, ya no. Alguien anda tras nosotros y no se detendrá hasta atraparnos...

...


...


...


... o matarnos.

Hace cinco días que estamos en medio de una batalla impresionante. Nos han atacado con rocas flameantes, matorrales ardientes, flechas encendidas... ¡qué de cosas! Mira que hay que ser mala onda para hacer todo eso, ¿no?
Así que el dragón y yo llevamos todo ese tiempo escapando, escondiéndonos, regresándoles una cucharada de su propia sopa.
Ayer, por ejemplo, hicimos que las rocas de lo alto de un risco les cayeran encima cuando venían volando tras nosotros otros dos dragones con una cara de malos que se les caía. Bueno, ojalá se les hubiera caído, pero no, nomás nos pelaban los dientes y echaban fuergo. Así que le dije al dragón que se fuera directo al risco, luego hiciera un giro en ángulo recto hacia arriba y cuando nos fueran a alcanzar, que con sus garras desgarrara el cerro. ¡Y eso hicimos!
Los muy tontos no se lo esperaban y les cayó tremenda lluvia de rocas en sus cabezotas. ¡Ja, ja, ja! Estaban tan aturdidos que ni vieron por dónde nos metimos y ya no pudieron seguirnos.
Ahora estamos en el bosque. Los árboles están tan juntos que el dragón no puede pasar a pie. Mejor dicho, a pata. Pero eso es bueno porque tampoco pueden vernos desde el aire.
Ya vimos un mensaje que dice: "Creemos que se fueron hacia el Norte. Son peligrosos. Dos de los nuestros están fuera de combate".
Lo que no saben, es que nos fuimos hacia el Este. ¡Ja!

jueves, julio 23, 2009

¡Ay, no!

Anoche el dragón y yo comenzamos a avanzar hacia el este ocultándonos entre los árboles y las no muchas montañas. Decidimos caminar (bueno, él camina y yo voy entre sus cejas) porque en el cielo comenzaron a aparecer muchos mensajes en dragonish, que es lo mismo que lengua dragón, diciendo que había que estar alerta porque los olores provenientes del sur de Francia indicaban que las presas estaban cerca.

¿Olores? ¿Presas?

No, gracias. Yo no quiero saber nada de eso. Así que le dije al dragón que más valía que dejara de quejarse de su pancita y nos pusiéramos en marcha porque, además, yo soy un tipo muy ocupado y no puedo pasarme la vida cruzando Europa para buscar a una señora dragón que quién sabe dónde se metió. Aunque bueno, en el fondo sí puedo porque el dragón es... es... pues mi dragón. Y no lo voy a dejar solo.

Pero mientras, recibí en mi iPod superalterada un mensaje de la gran-jefa que decía que en Estados Unidos también cerraron la revista Nick. WHAT?????? Bueno, entiendo que sin la que hacíamos nosotros la vida jamás será la misma, pero, ¿cerrarla también en EUA? Pues sí. Así es. Está hecho. No más revista Nick en ningún lado.

Estoy triste.

jueves, julio 16, 2009

El amarillo está de moda


¿Qué crees, blogcito mío? El Madame Tussaud's Wax Museum, que es el museo de cera más famoso del mundo, acaba de incluir a Bob Esponja en su exhibición. ¿Y sabes qué es lo mejor? Que es el primer personaje animado que tiene una figura de cera en dicho museo.

¿No me crees? ¡Tengo la foto para probarlo! ¡Ja!

Ah, el dragón ya está mejor. Ya no vomita... ¡pero qué gases se echa!





lunes, julio 13, 2009

No se podrán quejar...

Me estoy aplicando.

El nuevo video de Fede y Laita

Este es el nuevo video stop-motion de Fede y Laita. ¡Les quedó de pelos!

Aunque... se lo enseñé al dragón, ¡y casi me aplasta a mí de la manotada que soltó junto con una carcajada! No es chistoso, ¿eh?

¿Quieren saber a qué huele?

Dark Cosmo escribió sobre el olor de las vomitadas de dragón. ¿De verdad quieren saber a qué huelen? ¿Segurit@s? Digo, porque no por nada nos mudamos de cueva. (Bueno, además nos mudamos porque yo no iba a limpiar. ¡Hubiera necesitado como 37 cubetas grandes!).
El caso es que el olor... imagínense el peor-peor-peor que se hayan echado en su vida, mezclado con huevo podrido y atún echado a perder, más cáscara de naranja ya negra de tan pasada (no sé por qué, pero de verdad que olía a naranja fuchi y eso que no habíamos comido ni una) con el peor-peor-peor que hayan olido en su vida. Bueno, eso multiplíquenlo por 523 y sabrán a qué olía la vomitada que apestaba menos (porque no fue una, fueron cinco).
¡Uf! Ahora el dragón se la ha pasado con té y croissants (o sea, cuernitos). Pero ya está recuperando su color y ánimo. Yo creo que un par de días más y emprendemos el viaje. Mientras, yo me voy al bistró (o sea, al restaurant franchute donde he estado comiendo, sin que nadie se entere, claro).

Ya no dejaré de escribirte

Me choca dejar de escribirte, blogcito mío. ¿Sabes por qué lo hice? Porque en Francia todo es delicioso y el dragón se superenfermó de la panza. ¿Te imaginas lo que se requiere para limpiar vomitadas de dragón de una cueva? Bueno, no quiero ni contarte.
Claro que no las limpié, ¡ja!
Lo que hicimos fue mudarnos de cueva, pero no es fácil encontrar una lo suficientemente alejada de la gente como para que no nos vean, porque hay que ver de lo que son capaces las personas si se topan con un dragón. En una de esas, hasta contratan a un cazador especializado o a un cirquero para ponerlo en el espectáculo con los payasos y eso sí que no.
Bueno, el caso es que el dragón se enfermó y ahí me tienes consiguiendo hierbitas y haciéndole té para que se aliviara de tanto comer. ¿No te choca la gente que come como si fuera el último día del mundo? De veras, hay que ser...
Lo único bueno es que ya sé leer dragón (¿cómo le pondré al idioma? ¿Dragonish? ¿Dragoñol? ¿Dragonchute? ¡Ah, ya sé! Voy a hacer una votación.
Bueno, el caso es que mañana o pasado te digo cómo se lee el idioma dragón. Hoy en la noche vamos a mandar un mensaje y ya veremos qué nos contestan. Luego te cuento.

miércoles, junio 17, 2009

¿Aprender dragón?

Hola, blogcito mío. Sé que te había tenido abandonado pero es que han pasado muchas cosas desde la última vez que te escribí.
Para empezar, estuvo el asunto de escapar del dragón mala onda que nos acechaba desde lo alto de una montaña. ¿Sabes qué hice? La verdad es que soy un genio. Ya te había dicho que los dragones se comunican con algo así como señales de humo, ¿verdad? Haz de cuenta que echan tantito fuego por la boca o por las fosas nasales y van armando palabras con puntos y rayas de humo negro, como si fuera clave morse. Bueno, el caso es que le dije al dragón (al mío, no al mala onda) que hiciéramos montoncitos de hojas secas, unos más grandes y largos que otros, y que al prenderlos con fuego formaran nubecitas de humo que dijeran: "Nos vemos en Italia" con todo y una flecha apuntando al sureste.

Así que el dragón escribió en el suelo cómo se diría esa frase en idioma dragón y yo armé lo de las hojas. Luego, cuando vi que el mala onda estaba fuera de su cueva, le dije a mi dragón que las incendiara y vimos cómo el humo ascendía y, en cuanto el otro dragón lo vio, se lanzó al aire en la dirección que apuntaba la flecha.

Nosotros, obvio, no nos fuímos a Italia sino a Francia, o sea, al norte.

Y eso me lleva a otra razón por la que no te había escrito: ¡No sabes lo BIEN que se come aquí! ¡Uyuyuy, qué cosa! No importa a qué le hinques el diente, todo es DELICIOSÉRRIMO. Así que recuperamos fuerzas y energía dándonos un buen banquete y calculando el tiempo de vuelo para que el mala onda llegara a Italia.

Y entonces... bueno, entonces decidí que si voy a ir a buscar a la mamá del dragón, debería aprender a hablar en dragón, porque justo anoche vimos un mensaje que según mi dragón decía: "La reina apresada está y el heredo legítimo perderá la cabeza".

¡Ups! ¿Crees que se refieran a perderla-perderla? ¿O será más una metáfora?

¿Tú qué opinas?

miércoles, junio 03, 2009

Querido Gussi Green

GUSSI GREEN, TENGO UN PERRO Y ES MENSO. QUÉ HAGO PARA Q´ DEJE DE SERLO?
—Anónimo

Convéncelo de que es un caracol. Como los caracoles son todavía más mensos, ¡tu perracol será un Einstein!

martes, junio 02, 2009

Ojalá tuviera un manto de invisibilidad...

...como el de Harry Potter. ¡El horrible dragón que nos acecha nomás no cierra el ojo nunca! No entiendo cómo no duerme si el mío hasta ronrronea como gatito.

Pero ya lo pensé y mañana o el jueves emprenderemos la huída. Nomás tengo que terminar una cosita para distraerlo y ya verá cómo ni cuenta se va a dar...

sábado, mayo 30, 2009

Sí es malo

Ok, a ver. Si el dragón que nos está atacando fuera la mamá de mi dragón, ¿no creen que mi dragón ya lo hubiera reconocido o ella a su hijo? No, la cosa no va por ahí. Además, se me hace que es un "él".

La cosa es que decidimos que no podemos escondernos para siempre. Así que salí a ver quee averiguaba. El muy malvado está en la cima de una montaña desde donde podría vernos en cuanto nos movamos (bueno, a mí no, pero a mi dragón, sí).

Además, ha estado enviando mensajes (esto lo sé porque los dragones usan humo para comunicarse, así como los indios estadounidenses). De hecho, me estoy aprendiendo el abecedario para entenderles.

Pero mientras, hay que comer. Lo malo es que ni modo de pedir pizzas a la tercera cueva de la izquierda, detrás de la roca grande, ¿verdad? Y menos imaginar que van a llegar en media hora o menos. Así que no me ha quedado más que juntar moras, ciruelas y olivas. Menos mal que en la cueva se filtra agua (y que sabe tan rica). ¿Saben lo que es alimentar a un dragón? ¿Cómo puede alguien comer tanto? Es una barbaridad.

sábado, mayo 23, 2009

Otra vez el verde

Creíamos estar a salvo en España. Nos escondimos en unas montañas donde plantan olivos (¡ah, qué ricas aceitunas!) y estábamos comiendo paella de un restaurante cercano (el pobre cocinero no entendía por qué se le acababa tan rápido lo que preparaba. ¡Ja!) mientras dibujábamos un mapa para llegar a la república Checa, que es donde el dragón cree que está perdida su mamá.
Pero hace una semana el enorme dragón verde que salió del mar nos encontró aquí.
Imagínatelo, blogcito mío: Mide como diez metros. Sus escamas brillan y son del mismo tono de verde que las esmeraldas. Tiene el cuello largo y la cabeza coronada por cuatro cuernos. Sus ojos son rojos, como si tuvieran fuego adentro y lanza unas llamas que ni te cuento. Cuando ruge, me pongo chinito porque suena como a cien tambores batiendo al mismo tiempo. Hemos visto a la gente correr asustada a sus casas sin saber de qué se esconden. Sus alas no salen de los homóplatos, como los dibujan en casi todos los libros, sino de todo su lomo, y se ven musculosas pero muy flexibles. Cuando las abre se ve que están controladas por un músculo tan fuerte y grande como sus patas, pero que termina en un espolón (como un gancho) en la punta. Forman una especie de T perpendicular a su cuerpo y redondeada, como si extendiera una capa semicircular. Y todavía no te platico de sus garras. Sus uñas podrían abrir un tren o un avión como si fueran latas de anchoas (por cierto, no me gustan las anchoas). Su vientre es amarillo y las palmas de sus patas, tan rojas como sus ojos. Es una cosa de pavor.
Lo que me da risa es que no tiene cola. No sé si así sea o si la perdió en alguna batalla.
Ha estado sobrevolando la zona donde estamos escondidos. Estoy seguro de que no nos ha visto (si no, ya nos habría hecho chicharrón), pero sabe que no estamos lejos y quiere cazarnos.
Tenemos que encontrar la manera de distraerlo, de hacer que se vaya a otro lado para que nosotros podamos continuar. ¿Alguien tiene una buena idea para lograrlo?